No podemos parar


No hay duda que las últimas noticias sobre la pandemia en Latinoamérica son muy poco alentadoras. Nuevas cepas, falta de vacunas, economías en crisis e iglesias que aún no pueden reunirse; nos llenan de incertidumbre, reducen oportunidades, nos obliga a evitar cualquier riesgo y en nuestro caso concreto, amodorran los sueños que nos unieron como un movimiento cristiano convencido de que era tiempo de producir más y mejores contenidos audiovisuales para predicar el evangelio.


Estrenos postergados, inversionistas arrepentidos y fondos que deben atender primero la emergencia, parecen indicarnos que no es oportuno seguir soñando. Que en realidad no era el tiempo. Que aunque plataformas como Disney+ consigan 70 millones de suscriptores en un solo año, los Oscars no se detengan, los ratings de TV aumenten y el consumo de video en internet se duplique. No es el tiempo de seguir soñando en producir más contenido cristiano, pues “nuestra realidad no es como la de ellos”.


Muchos pastores coinciden que el COVID no vino solo a trastornar al mundo para acercarlo a Dios; sino que ha venido también para retar, probar y templar a los que decimos ser hijos de Dios. Hoy más que nunca nos toca decidir si es que realmente creemos en 1 Cor.10:13 y en el llamado que recibimos de Dios.

Aunque el panorama parezca desierto, no podemos parar. Aunque nadie crea en nosotros y estemos en medio de una guerra, Dios nos puede ayudar a rescatar uno más, solo uno más. Aunque esta crisis nos quiera ganar por cansancio pues parece que no acabará; al igual que cualquier crisis, podemos convertirla en una oportunidad enfrentándola con fe y creatividad.


Por eso, “cobren ánimo y ármense de valor todos los que esperan en el Señor”

Sal.31:24

Por favor, envíenos sus noticias, proponga oportunidades, creé foros en nuestra web, renueve su suscripción pagada para que podamos seguir uniéndonos para la Gloria de nuestro Dios.








112 vistas0 comentarios

Entradas Recientes

Ver todo